Hay algo que desespera en cualquier casa o negocio: limpiar el baño a fondo… y que, al cabo de unas horas o al día siguiente, vuelva ese olor desagradable.
No es falta de limpieza.
Tampoco es casualidad.
Cuando el mal olor persiste, casi siempre hay un problema de fondo que no se está atacando correctamente.
Y aquí está la clave: el olor no suele estar en la superficie, sino en zonas donde la limpieza no está actuando como debería.